La Basílica del Pilar

06/08/2008

Basílica del Pilar
Basílica del Pilar

Fecha:
1ªetapa 1680-1718. Arquitecto Francisco Herrera, el Mozo
2ªetapa 1718-1750
3ªetapa: 1750-1765. Ventura Rodríguez
Estilo: Barroco
Uso: Culto mariano.

Zaragoza barroca


La Basílica del Pilar, en el que se rinde culto a la Virgen, es el emblema sacro más conocido de la ciudad de Zaragoza. El templo es de época barroca aunque se asienta sobre restos anteriores de estilo gótico y románico. En su construcción colaboraron una multiplicidad de artistas. Merece la pena entrar y contemplar detenidamente sus cúpulas y retablos, así como la Santa Capilla, obra del maestro Ventura Rodríguez.

La tradición cristiana cuenta que la Virgen María se apareció al apóstol Santiago sobre un pilar a orillas del río Ebro. En el S.XIII se recogió por escrito esta tradición: el "códice de los Moralia in Job de Gregorio Magno" guardado en el archivo de la basílica lo atestigua.

La basílica barroca que hoy podemos contemplar comenzó a proyectarse en el S.XVII, sin embargo, ya en la alta edad media existen fuentes escritas que prueban la existencia de un culto a «Santa María del Pilar» en el lugar.

El monje de Saint Germain des Pres en su Historia translationis Sancti Vincentii (870-80) citó la "ecclesia Beatae Mariae semper Virginis", donde el obispo cesaraugustano Senior mandó depositar las reliquias del Santo hacia el año 855. Además aparece en el testamento de un barcelonés de alta cuna, Moción, que murió en la Zaragoza musulmana a la vuelta de su cautividad en Córdoba.

Moción dejó 100 sueldos de su testamento "ad Santa Maria" del templo. El pergamino original del reconocimiento jurídico de este testamento, está fechado en 987 y se conserva en el Archivo Diocesano de Barcelona. Esta iglesia debe remontarse a época visigótica, ya que los gobiernos musulmanes (718-1118) permitían el culto mozárabe, pero no la edificación de nuevas iglesias.

En el S.XII el Papa Gelasio II dirige la bula Litteras devotionis al ejército cristiano que sitiaba la ciudad de Zaragoza y restaurara la "ecclesia" de Santa María. El templo se reconstruyó entonces en estilo románico y fue beneficiado con otras seis bulas papales, privilegios reales que levantaron allí su capilla ardiente, donaciones de los fieles y recaudaciones de los obispos. En el Siglo XIII nace la Cofradía de Santa María la Mayor y del Pilar. Y en el Siglo XV se le atribuyen numerosas curaciones milagrosas, como la de Blanca de Navarra.
De la época de La iglesia románica de Santa María se conserva puertas mudéjares que están en la sacristía mayor; los fragmentos de retablo en alabastro, ahora en el claustro de San Carlos Borromeo; el gran retablo mayor, de Forment y la sillería del coro(1544-1548) del escultor Esteban de Obray, que en un estilo renacentista e italianizante alternó tallas de marquetería en maderas policromas, en donde colaboraron muchos autores. La caja de órgano antigua y la reja de cerramiento del coro son también de la edad media.

En el S.XVI Los Austrias continuaron con los privilegios que los monarcas de Aragón concedían al Santuario, que incrementó también las protecciones recibidas por el papado. En 1530 Clemente VII excedió la jurisdicción episcopal del Pilar lo que puso en conflicto a los arzobispos locales. El Cabildo de La Seo puso un pleito sobre la catedralidad, pero las sentencias de la Rota Romana fueron favorables al Pilar.
Don Alonso de Aragón, hijo del Rey Católico, hizo transformar en estilo gótico la iglesia grande. La famosa Vista de la Ciudad de Zaragoza de 1646, por Juan B. Martínez del Mazo, discípulo de su suegro Diego Velásquez, así lo muestra. En 1613 el municipio zaragozano acordó guardar como festivo el 12 de octubre en honor a la Virgen del Pilar que fue proclamada patrona de la ciudad medio siglo después.

En el siglo XVIII, la nueva dinastía borbónica continúa la devoción al templo. Carlos II obtuvo del Papa Clemente X, en 1676, la bula de unión de los dos cabildos en uno solo. Ya en 1639, Juan de Marca, un devoto zaragozano, hizo una campaña pro construcción de templo nuevo. Un tiempo después los esfuerzos eclesiásticos se concentraron en un nuevo proyecto para el Templo, que implicó la sustitución de la iglesia gótica por una barroca.
La Basílica del Pilar es fruto del ingenio de diferentes autores y numerosas remodelaciones, así que, aunque la construcción barroca originaria se deba a Felipe Sánchez y a las correcciones de Herrera, la catedral no se puede atribuir a unos pocos autores. El proyecto inicial de largas naves comprendía bóvedas de cañón, pero a mitad de la construcción, se cambiaron los planes en la obra y se levantaron cúpulas tal y como hoy se puede contemplar.

La Santa Capilla se edificó en 1754-1765 bajo la dirección de Ventura Rodríguez. Esta capilla fue sufragada casi íntegramente por el arzobispo Francisco Añoa, aunque Fernando VI envió al arquitecto de la corte acompañado de una donación de 12.000 pesos. Ventura Rodríguez se inspiró en arquitectura romana de la época (Algunos historiadores del arte apuntan a San Andrés del Quirinal y Santa María de las Victorias de Bernini) y en disposiciones orientalizantes: cúpula oval con un contrapeso en cuatro cuartos de naranja.
Los materiales: jaspe rojizo, bronce dorado en basas y capiteles y mármol blanco en esculturas y relieves y en las partes altas, coronadas por una techumbre propia, con nubes, grupos de ángeles y huecos curvilíneos.

Cuando Ventura Rodríguez llegó a Zaragoza no se limitó a construir la capilla, sino que prácticamente remodeló todo el ornamento de la Basílica, y proyectó torres para los ángulos y las fachadas del monumento, así como un hueco más diáfano en torno al retablo mayor de Forment. No todos sus proyectos se llevaron a cabo pero la apariencia actual de la Basílica le debe mucho.

Mientras tomaban forma otras capillas, entre las que destaca la de San Antonio de Pádova, Los techos correspondieron a Francisco y Ramón Bayeu y sus seguidores. La gran cúpula dedicada a María como Reina de los Mártires y la Adoración del nombre de Dios sobre la bóveda del Coreto fueron realizadas por Francisco de Goya.
Una de las torres exteriores que caracteriza el conjunto correspondió al proyecto de Ricardo Magdalena. A imitación de ella, José de Yarza construyó una segunda y tiempo después se levantaron las dos complementarias.

En 1807 la fiesta del Pilar a rito doble de primera clase, gracias al Papa Pío VII. Durante los Sitios de Zaragoza la Basílica fue uno de los bastiones principales, lo que extendió fama. En 1863 y 1872 se acabaron las capillas y cúpulas bajo la dirección del Arzobispo cardenal García Gil.

Entre 1901 y 1940 las filtraciones de Ebro amenazaban los cimientos de la Basílica, a lo que dio una solución ingeniera el arquitecto Teodoro Rios. Hoy, debido a remodelaciones en el cauce fluvial, los cimientos vuelven a estar amenazados.

Dutante el Siglo XX la Basílica del Pilar ha sido coronada, canonizada y visitada por fieles y autoridades. En 1908 en la celebración del centenario de los sitios se le rindieron honores, en 1948 se celebró e centenario de la Venida de la Virgen con proliferación de las peregrinaciones en el Culto Mariano. En 1954 el Congreso Nacional Mariano contó con la asistencia del General y dictador Francisco Franco, el Papa Pío XII otorgó al Templo del Pilar la categoría de Basílica, visitas de Juan Pablo II, etc.

"Nuestra Señora la Virgen del Pilar" acumula así mismo patronazcos sobre el Cuerpo de la Guardia Civil (1913), Cuerpo de Correos(1916), Cuerpo de Secretarios, Interventores y Depositarios de Administración Local (1928), Sociedad Mariológica (1940) y Consejo Superior de Misiones (1948).

En la fachada de la plaza hay hoy un retablo, obra del escultor Pablo Serrano.

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