Zaragoza romana

06/08/2008

Teatro romano, espacio de encuentro
Teatro romano, espacio de encuentro


El emperador Augusto fundó Cesaraugusta en el año 15-14 a.C., sin embargo ya existía una villa romana en el lugar, que había sido levantada sobre Salduie. Plinio, historiador de la antigüedad, decía que Cesaraugusta, situada a orillas del Ebro, se asentaba donde estaba el oppidum llamado Salduie.

Una reproducción de la estatua de Augusto puede verse entre el Mercado Central y el torreón de la Zuda, al lado de los restos de muralla romana. Según Estrabón, la ciudad era mixta porque estaba habitada por nativos (tribus indígenas) y veteranos de legiones romanas.

Cesaraugusta estaba situada en un cruce de caminos, entre la Celtiberia y la Iberia. Su emplazamiento la convirtió en capital de convento jurídico. El río Ebro, eje de comunicación y de abastecimiento cumplía el papel de urbis generator: la ciudad se levantaba en torno a un río.

El Cardo y el Decúmano, vías principales de la ciudad, estaban situados perpendicular y paralelos al río. El cardo seguía la línea de la actual calle Don Jaime y el Decumano se correspondía con las calles Mayor, Espoz y Mina y Manifestación. El límite de la ciudad se encontraba en el Coso. Tuvo tres puertas, reformadas en la época bajoimperial, aunque se sabe poco de ellas: la puerta de Toledo, de Valencia y Puerta Cinegia (hoy en plaza España)

Las manzanas de casas, Insulae, eran de unos 40 metros cuadrados, según datos arqueológicos. El puente del río Ebro de la época no ha sido conservado, pudo ser de madera o de piedra. Y junto al río había un puerto Fluvial, al que llegaban barcos cargados de ánforas con alimentos. Al parecer, la villa se autoabastecía de aceite, ya que no han aparecido recipientes que trasportaran esta esencia. En la villa había numerosas termas privadas y públicas, con su caldarium, frigidarium y demás estancias en las que los ciudadanos tomaban sus baños. Debieron de existir varios acueductos. Había una gran área de comercio y almacenamiento de grano por la actual Plaza San Bruno y un foro, que se puede visitar hoy por la actual plaza La Seo. De la época de Tiberio se conserva el Teatro Romano, que fue reformado en épocas posteriores. De la época de Judio Claudio existen varias termas y la necrópolis oriental de la ciudad fue construida bajo los Flavios.

El Siglo III fue una época oscura. Se aprovecho la piedra de varios edificios para levantar una muralla, que ha sido llamada "la muralla del miedo".

En el Siglo IV la ciudad se mantenía viva pero en plena transformación con la inminente caída del Imperio Romano.

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