Zaragoza renacentista

Inés Giménez - 06/08/2008

La Lonja de mercaderes, lugar de intercambios comerciales
La Lonja de mercaderes, lugar de intercambios comerciales

El auge de la nobleza terrateniente y comercial se refleja en los palacios familiares que todavía se pueden ver en la ciudad (Donlope, Miguel Torrero, Huarte, Gabriel Zaporta, Luna, Sástago...) En esta esta época se construyó la Lonja de Mercaderes y una torre vigía frente al Puente de Piedra., la Torre Nueva, hoy desaparecida.

En esta época la nobleza terrateniente y absentista creció, pero también de la nobleza ciudadana que hacía correr el dinero. La ciudad de Zaragoza quedó ahíta de palacios familiares (Donlope, Miguel Torrero, Huarte, Gabriel Zaporta, Luna, Sástago...) y mimó su actividad en torno al Mercado, el Coso y la Ribera del Ebro. De esta época es la Lonja de Mercaderes y una torre vigía, la Torre Nueva, que se alzaba frente al Puente de Piedra. Hoy esta torre ha desaparecido pues en 1892 las ordenanzas municipales acabaron con ella.

Durante el Renacimiento, la lucha entre la Corte Absolutista, encarnada en Felipe II y las Cortes y Fueros de Aragón dejaron algunos episodios trágicos como la decapitación de Juan de Lanuza en 1591. Mientras tanto el Hospital de Nuestra Señora de Gracia recaudaba dinero para la piedad. Y las imprentas, la casa de ganaderos o los estudios de Arte animaban la villa. Las calles se empedraron y la diputación tomó medidas para mantener la limpieza y orden en la retícula urbana. En 1481 se prohibió prolongar los saledizos de las casas y se restringió el tráfico rodado dentro del muro viejo (del Coso para adentro). Los gremios que desarrollaban actividades tóxicas, como los curtidores, los fabricadores de jabón o de pólvora, fueron desplazados extrarradios (la plaza de Tenerías conserva su nombre) y así mismo el matadero municipal que se alojó en el actual Arrabal.

El auge del protestantismo en el norte de Europa precipitó La Contrarreforma que lanzó su brazo armado con El Tribunal de la Santa Inquisición. Fruto de los fanatismos religiosos fue muerto Miguel Servet, humanista, teólogo y científico, descubridor de la circulación sanguínea pulmonar, y así mismo Pedro de Arbués.

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