El Palacio de Sástago (Casa de Don Artal de Alagón)

18/08/2008


Fecha: Iniciada en 1570 a manos de Lope Chacho.
Estilo: Renacentista
Uso: Palacio de familia privada. Hoy centro de exposiciones.
Zaragoza renacentista

El Palacio fue construido en el S.XVI para el rico y poderoso Don Artal de Alagón, conde de Sástago. Durante su época gloriosa en el se alojaron los monarcas en sus visitas por Zaragoza, sin embargo tras la Guerra de la Independencia se convirtió en Cuartel General del Ejército en Aragón y se deterioró mucho. Acogió el Café París, la entidad del Banco de España y se salvó del derribo por muy poco. Hoy es sede de exposiciones, conserva el mirador de su fachada y una espléndida escalinata y patio interior.

El palacio de Sástago se encuentra en el Coso, gracias a las remodelaciones que lo salvaron de la decrepitud. Es conocido por los zaragozanos que gustan de las muestras de arte e historia, ya que es uno de los centros de exposiciones más habituales.

La construcción del palacio se inició en 1570 para Don Artal de Alagón, conde de Sástago. El responsable de la obra fue Lope Chacho, morisco y miembro de una de las familias de albañiles más conocidas. Los canteros fueron Juan de Ramudio, padre e hijo.

En el S.XVI el condado de Sástago era uno de los títulos más poderosos de la alta nobleza aragonesa. Don Artal de Alagón fue también virrey de Aragón a partir de 1574. Su casa era residencia temporal de los monarcas en sus visitas a Zaragoza. Felipe II se hospedó en el palacio en 1585 cuando su hija doña Catalina casó con el Duque de Saboya en la catedral de La Seo. Carlos IV y Fernando VII también se alojaron en el Palacio.

El ingreso al patio interior se hace a través de un zaguán que no siguió el plan inicial que tenía Don Artal para hacerlo cuadrado. Una escalinata, un patio porticado de estilo renacentista con dos plantas y amplias estancias en cambio permanente pueden admirarse en el interior, a menudo recubiertas de cuadros, fotografías o instalaciones de video y sonido.

Durante la Guerra de la Independencia el palacio sufrió el incendio del convento de San Francisco y varias voladuras que dañaron su escalinata Principal. Con la restauración conservadora las oficinas del Cuartel General del Ejército de Aragón se alojaron en sus estancias y a partir de 1824 se convirtió en Capitanía General, contaduría del ejercito y jefatura política, instituciones que le causaron muchos deterioros.

La fachada vivió entonces algunas transformaciones, como puede intuirse las grandes portadas no son originales y los balcones y el mirador fueron reforzados. El mirador es el único que ha persistido de la Zaragoza renacentista, pero existía en muchos palacios, incluso anteriores.

Joaquín María Fernández de Córdoba, el último Conde de Sástago, alquiló en 1843 su palacio al Casino de Zaragoza, cediéndole las dos plantas altas que se restauraron. En 1889 Magdalena reconstruyó la galería dintelada dañada por el terremoto de Lisboa. También decoró el salón del Trono con pinturas de Ferrant que representan una alegoría de Zaragoza, con zócalos de madera del ebanista Ezequiel González y con muros recubiertos con pinturas de Unceta, Lasuén, Pallarés, Aramburu, Gracia Puego y del propio Magdalena, que decoró también la biblioteca.

En 1882 el patio se alquiló al Café París, que cerró 1915 y dejó paso al Banco Español de Crédito. Mientras el casino lustraba la Planta Noble, la planta calle se deterioró.

En 1974 se alegó la ruina inminente del edificio y se intentó derribar. Llegó a demolerse parte de la fachada trasera y su fachada principal estuvo vallada y a punto de derribo. Asociaciones ciudadanas y profesionales de la arquitectura y del arte incoaron expediente de declaración monumental que se logró para la fachada principal, la escalera y los salones de la primera planta y se logró parar el derribo.

Entre 1981 y 1986 la Diputación Provincial de Zaragoza restauró el edificio con tanta maña que mereció el premio de Europa Nostra en 1986.En 1988 el se cubrió con una pátina rojiza los ladrillos más claros.