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Se celebra los días 29 y 30 mayo |
La tercera edición de UN HUEVO DE ANTIGÜEDADES vuelve al calendario de Feria de Zaragoza. Durante el fin de semana del 29 y 30 de mayo, esta original propuesta que conjuga historia y coleccionismo será el aliciente para los aficionados. Se trata de una iniciativa dinámica y diferente, que durante dos jornadas exhibe una nueva forma de admirar y adquirir piezas de arte.
La institución ferial zaragozana será el escaparate para más de cuarenta anticuarios y almonedistas llegados desde distintos puntos de España, así como Francia (con dos representantes) y Alemania (con uno). En el pabellón 3 se exhibirán productos tan dispares como elementos decorativos; instrumentos musicales; lámparas; piezas de coleccionismo; militaria; cuadros y arte pictórico y muebles en general.
Todas las piezas que participan en este gran desembalaje son las verdaderas protagonistas de la muestra. Se trata de elementos con grandes dosis de historia. Las piezas, algunas de las cuales ya están restauradas y otras por restaurar, cuenta con una antigüedad de más de cuarenta años a sus espaldas.
Entre el público visitante que se acerca hasta Feria de Zaragoza destaca la presencia de decoradores, profesionales, coleccionistas, nostálgicos, amantes de las antigüedades y curiosos. Todos ellos pueden encontrar en este salón aquella pieza que desde hace mucho tiempo buscaban y que hasta ahora no habían podido encontrar.
Simultáneamente a la celebración de UN HUEVO DE ANTIGÜEDADES, las instalaciones de Feria de Zaragoza serán el escenario, además, de otros dos salones muy valorados por los visitantes y que consiguen captar a un elevado número de personas. La II edición de STOCK CAR ofrecerá los vehículos de ocasión con los mejores precios del mercado. Mientras, el Salón Inmobiliario aglutina en un mismo espacio la mayor oferta de pisos y locales que hay en estos momentos en la Comunidad aragonesa.
PECULIARIDADES DE UN DESEMBALAJE DE ANTIGÜEDADES
El desembalaje es un tipo de venta de antigüedades que se realiza en un espacio más distendido que la habitual exposición de piezas antiguas, puesto que se desarrolla a pie del camión de transporte o mediante el escaparate que el anticuario suele colocar a ras de suelo, así como simulando un pequeño mercadillo. Se trata de una manifestación ferial que nació en Francia bajo el nombre de “déballage”. En el país galo, este tipo de citas cuenta con una gran tradición.
En Zaragoza, durante dos días se puede disfrutar de las antigüedades, con un cariz más dinámico y desenfadado. UN HUEVO DE ANTIGÜEDADES trata de acercar este mercado al público general y también a los profesionales, pero de una manera más divertida. En el pabellón 3 de Feria de Zaragoza se podrá adquirir cualquier objeto antiguo de más de cuarenta años, pero para ello, los visitantes deben saber demostrar su paciencia a la hora de buscar.