Hace unos días, me encontré en el autobús con un compañero del colegio, con el que también coincidí en el instituto. Me costó reconocerlo. Hoy es un chaval guapo y extrovertido, que compagina estudios y trabajo. Sin embargo, de crío tuvo que soportar constantes burlas e incluso agresiones de los demás niños, simplemente porque no era el más fuerte ni el más diestro jugando al fútbol ni el que más ligaba. Pero sobrevivió.

IR AL BLOG

Todos los que entonces pasábamos inadvertidos o se nos consideraba unos perdedores lo hicimos. Curiosamente, a los que formaban parte del exclusivo grupo de los populares no les ha ido tan bien…

No querría generalizar, pero lo cierto es que ninguno de los que he vuelto a ver o he tenido noticias se ha convertido, precisamente, en un triunfador. Aquellos chicos por los que suspirábamos –algunas los admirábamos en secreto porque no podíamos aspirar a que se fijasen en nosotras– hoy son calvos y lucen una incipiente tripita, cuando no un barrigón. No son modelos ni abogados ni cirujanos. Trabajan en lo que pueden y un “CÓÓÓ” precede cada frase que pronuncian.

La maternidad prematura dejó huella en los cuerpos de aquellas chicas a las que envidiábamos porque no tenían granos y presumían de una melena lisa y de ropa a la moda. Parecen mucho más mayores de lo que son y hoy no encontrarían ninguna excusa para reírse de las pardillas del instituto. Porque nosotras vivimos en primera persona el cuento del Patito Feo. Descubrimos los cosméticos y la plancha de pelo y aprendimos a vestirnos. La mayoría pudimos estudiar lo que queríamos y hoy tenemos trabajos estimulantes. En resumen, en la actualidad disfrutamos de una etapa de plenitud que ellas quemaron con catorce años.

Lamento ser cruel, pero me estoy refiriendo a chicos y chicas que, tal vez por falta de madurez, en aquel momento lo fueron –y mucho– con quienes consideraban débiles e indignos de su amistad.

Por eso, cuando paso por algún instituto y reparo en el grupo de los impopulares, los empollones, los raritos, los que detestan el deporte… me obligo a reprimir el deseo de acercarme y decirles: “Los años del instituto pasarán tan rápido que casi no os daréis cuenta. Sobreviviréis, os convertiréis en personas de provecho, triunfaréis en lo que os propongáis y ningún comentario cruel ni broma pesada puede cambiar eso. Ellos, los chicos malos, las chicas que os miran por encima del hombro, son los verdaderos perdedores”.

[posiSEO]

Páginas Web Zaragoza
Tu web completa por 495 €. Precio final. Sin costes de mantenimiento. De calidad y con gestor de contenidos.

Gestoría Fiscal laboral Zaragoza
Dilatada experiencia en el campo del asesoramiento integral a Empresas y Profesionales. Fiscal y Laboral.

Flores a domicilio
Tu web para enviar flores a domicilio. No encontrarás mejor floristería con envío a Zaragoza, península y baleares.

Transformación espumas plásticas
Altas prestaciones y transformación de espumas plásticas para todos los sectores. Amplia gama de materiales.

13 Comentarios. Dejar nuevo

  • Lisa Simpson
    4 mayo, 2010 3:18 pm

    ¡Ánimo raritos! Pensad que el día de mañana seréis los jefes de los «cos» que os dan collejas :p

    Responder

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
Necesita estar de acuerdo con los términos para continuar

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Menú